
La memoria, no es una herramienta que podemos usar cuando deseamos. Es más bien, un sistema autogestionado al cual le ponemos limite, la encerramos, pero al final existe, es porque cada uno es, forma parte de la raíz individual, del cimiento.
Este cajón amarillo, es en parte una estructura (militar, por cierto), que encierra historias que me ayudaron a ser quien soy, pero que dejé de ver, las guardé. Hoy lo pinto, lo pienso, me relaciono con él, desde una mirada cuestionadora y sobre todo crítica, reconociendo que existe y que ahí adentro viven recuerdos de un pasado doloroso, recuerdos que han dibujado el presente que vivimos, recuerdos a los que nadie quiere volver, pero volvimos.
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